Leucaspis pini

Ejemplar adulto

Nombres comunes:

Tipo:

Chupador.

Especies principales a las que ataca:

Coníferas.

Localización sobre la planta atacada:

Acículas.

Distribución:

Localización en España

Común en toda España.

Características morfológicas:

Adulto: Existe un gran dimorfismo sexual. Las hembras son ápteras y sedentarias y están cubiertas de una excrecencia cérea de color blanco, segregada por sus glándulas ceríparas. Su aspecto es el de pequeñas escamas blancas, ovaladas, sobre las acículas. Debajo de la cubierta cérea se encuentra el insecto, piriforme (Con forma de pera), de poco más de un milímetro de longitud y 0,6 milímetros de anchura, con antenas en forma de tubérculo y provisto el final de su cuerpo de apéndices alargados y ramificados.
   Los machos tienen un solo par de alas hialinas (Semejantes al vídrio), estando transformado el par posterior en balancines, como en los dípteros. Su cuerpo es estrecho y alargado, de color negro, y algo más pequeño que las hembras. Tienen antenas largas, de 10 artejos, y finas patas con numerosos pelitos.

Huevos: De forma alargada, con los extremos redondeados.

Ninfa: Existen dos estadios ninfales. En el primer estadio su forma es oval, alargada, con su borde frontal truncado. Posee antenas con cinco artejos, pico fuerte, con largos filamentos, patas desarrolladas y seis tubos ceríparos anchos a cada lado del abdomen. La coloración general del cuerpo es parda.
   En el segundo estadio su contorno es piriforme y muy alargado; su máxima anchura se presenta un poco por encima de la mitad del abdomen. Antenas en forma de tubérculos, con punta aguda. Dorso con cuatro series longitudinales de tubos ceríparos por segmento.

  Pasan el invierno en estado de huevo, protegidos éstos por la hembra. Tan pronto se reanuda la actividad de la planta con la primavera, eclosionan. Las larvas recién nacidas se dispersan buscando un lugar adecuado donde fijarse, comenzando entonces a segregar la sustancia que da el aspecto blanquecino a las zonas atacadas. Los machos adultos aparecen en verano y pueden volar hasta las hembras, fijas durante todo su ciclo vital.

Daños que causa:

Chupa la savia de las acículas al mismo tiempo que inyecta saliva en las mismas, cambiando la coloración de estas y llegando a provocar la muerte de acículas y brotes si los ataques son contínuos. No obstante, el ataque de esta especie es más llamativo, debido al aspecto que presentan las acículas, que realmente peligroso, pues no suelen abarcar grandes áreas y aunque los árboles pierden algunas acículas, es extraordinario que lleguen a morir o verse especialmente perjudicados; si bien los árboles afectados por esta plaga están más expuestos a otras.

Métodos de control:

El himenóptero calcídido Prospaltella leucaspidis es un parásito a tener en cuenta, pero el tratamiento más eficaz consiste en la pulverización de las partes afectadas con una emulsión acuosa de un aceite mineral durante la época de actividad vegetativa. También son muy efectivas las pulverizaciones acuosas de insecticidas organofosforados. Normalmente con una sola aplicación es suficiente.

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